LAS DISTINTAS FAMILIAS 

DE MANUSCRITOS DEL

 NUEVO TESTAMENTO

 

   

    Como ya se ha dicho, existen un gran número de manuscritos del Nuevo Testamento (unos 118 papiros, 299 manuscritos mayúsculos o unciales, 2.812 minúsculos, 2.281 leccionarios). Los investigadores han agrupado los manuscritos en distintas familias, esto es, grupos de manuscritos que dependen unos de otros y cuyo árbol genealógico puede reconstruirse con alguna precisión. Estos tipos son los siguientes:

    a.- El tipo alejandrino.

    Se denomina así porque la mayoría de los manuscritos de este grupo provienen o de Alejandría o de Egipto.
    Al tipo alejandrino pertenecen el Códice Vaticano y el Códice Sinaítico y también los papiros P45, P46 (en Hechos), P66 y P75.
    Al principio se creía que este tipo textual se remontaba hasta el siglo IV, pero los papiros descubiertos y citados han demostrado que este tipo ya existía a finales del siglo II o principios del III.
    Las características de estos manuscritos son la brevedad y el rigor de expresión, con menos correcciones gramaticales y estilísticas que los otros. Es usualmente considerado como el mejor y más fiel en la preservación del original. El Alejandrino es generalmente más corto que otras clases de texto, y no exhibe el grado de pulidez gramatical y estilística que caracteriza al tipo de texto Bizantino y en menor grado al tipo de texto Cesariense. 
 

    b.- El tipo occidental.

    Igual de antiguo que el alejandrino es el tipo occidental.
    Este tipo de manuscritos está representado por el Códice Bezae Cantabrigensis, por el Washintoniano y por los papiros P29, P38 y P48.
    En este grupo es particularmente importante el Códice Bezae, el cual presenta un texto de los Hechos de los Apóstoles con diferencias respecto del tipo textual alejandrino. No hay acuerdo entre los autores sobre si esta tradición es o no secundaria respecto a la del texto alejandrino. Según algunos especialistas algunas variantes del texto occidental se podrían remontar muy atrás, hasta el propio Lucas.
 

    c.- El tipo bizantino.

    A esta familia pertenecen importantes manuscritos de los siglos VII al VIII. Es un tipo de texto bastante uniforme que ha sido pulido lingüísticamente, es más elegante en la expresión y ha sufrido correcciones estilísticas. Fue utilizado como texto común en el imperio bizantino, de donde procede su nombre. Pertenecen a este tipo casi el  80 por 100 de los manuscritos existentes.
    A este grupo pertenece, de los códices vistos en páginas anteriores, el Códice Alejandrino.
    Este tipo de texto es el más reciente. Aparece a mediados del siglo IV en un grupo de Padres relacionados con Antioquía y parece ser el resultado de una revisión preparada por Luciano de Antioquía hacia el final del siglo III.
    No obstante lo anterior, los papiros P45, P46 y P66 contienen también algunas variantes que sólo son conocidas en el testo bizantinos, por lo que el valor de este texto no debe despreciarse.

    El "textus receptus" (pinchar) se realizó a partir de manuscritos pertenecientes al tipo bizantino.

 

    d.- El tipo cesariense.

    Este tipo está representado por el Códice washingtoniano y por el papiro P45, entre otros.
    Se supone que está basado en un texto que Orígenes llevó consigo desde Egipto cuando se trasladó a Cesárea, pero que resultó contaminado más tarde por lecturas "occidentales". Este tipo tiene un reducido número de lecturas propias y presenta afinidades con el alejandrino y el occidental.
   

 

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